Un encuentro en estado de dispersión

Siento y padezco, por empatía, la frustración de las varias promociones de AA. AA. que este año les tocaba pasar por el ecuador de sus cincuenta y veinticinco aniversarios. En su fiesta íbamos a caber otros tantos veteranos que ya pasamos por la feliz frontera. Nos hubiésemos sentido también protagonistas  de ese concierto sinfónico en que se convierten los encuentros safistas: una conjunción de afectos y recuerdos beneficiosos.  Pero el pequeño virus nos ha roto la esperada fiesta y hasta el olivo de la Safa se verá privado de recibir las hojas otoñales a las que tanta vitalidad le gusta transmitir en esos agraciados días. Continuar leyendo «Un encuentro en estado de dispersión»

Tiempo de filósofos

Cuando se cumple el séptimo día de  este estado de excepción al que nos ha sometido el coronavirus SARS-CoV-2 y su pandemia asociada Covid-19 (coronavirus disease-1919), sobre el que nuestro Gobierno ha decretado un Estado de Alarma dotado de  normas concretas para toda la población, durante una cuarentena corta de catorce días, empiezo a vislumbrar el alcance del problema. No resulta fácil adaptarse a una situación nueva, a un parón tan brusco de costumbres y quehaceres tan opuestos al ritmo de vida que hemos venido tejiendo, paso a paso, durante toda nuestra vida: los que somos septuagenarios avanzados nos enfrentamos, por primera vez, a un estado de shock global.

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Caprichos del Universo (I)

Hace pocos días se nos ha dado a conocer la proeza de unos astrónomos por “retratar” al primer agujero negro, una especie de desagüe del Cosmos cuya existencia fue anunciada por Einstein, hace 100 años y, casi 100 años andaban los observadores del Universo detrás de estos agujeros misteriosos. Se han acoplado en las mediciones ocho observatorios repartidos por el mundo, incluso el de Sierra Nevada, para presentarnos en sociedad al primero en salir a la luz. El tal desagüe se halla a 55 Ma (millones de años luz) en la galaxia M87, sus sombras, que es lo que realmente se ha retratado, tiene forma de donuts lo que lo convierte en algo más nuestro de lo que se esperaba de un roto en el espacio que devora todo lo que por allí se acerque. ¿Y dónde va a parar todo ese material que, insaciable al parecer, deglute? ¿Cómo será su digestión? ¿Cómo serán sus heces: tendrán forma de materia oscura o serán energía oscura? Porque el fenómeno puede que cumpla con varios de los “Principios herméticos”, incluido el séptimo que es el de género. Pronto surgirán “determinadores sociales, sexistas” dispuestos a poner al agujero de la M87 en el sitio que le corresponda: con los agujeros o con las agujeras.

Pedro Mora
Zaragoza, 28.4.19

¿Vuelve el Romanticismo?

Una noticia fugaz, un titular en la radio el pasado 8 de marzo: “Un hombre se mutila el pene al paso de la manifestación feminista, en la Gran Vía de Zaragoza”. Lo primero que pensé es que nos hallábamos ante la primera inmolación por el dios feminismo, el primer mártir por la noble causa que empieza a polarizar a la Humanidad, obedeciendo al principio hermético. El Romanticismo vuelve, pensé. Y es que, con razón o sin ella, los hombres que se adhieren a la causa feminista aumentan en progresión aritmética, de momento; luego lo harán en geométrica y más tarde puede que exponencialmente: así crecen las causas y más en estos tiempos de emociones electrizantes.
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Rescatar al niño Julen

Se cumplen diez días de la fatal desaparición de un inocente de dos años en un pozo de cien metros de profundidad. Julen, que así se llama la inocente criatura, mantiene la atención de medio mundo pendiente de un desenlace.

Impresiona la celeridad con que medios y expertos  han llegado a Totalán para rescatar a Julen. Pero más llama mi atención cómo el ser humano se adapta a este doloroso proceso. Nadie se deja llevar por la razón porque asumir las respuestas acarrearía efectos desoladores para la familia. Llama también mi atención cómo los técnicos y expertos que coordinan los trabajos se modifican a la hora de pronunciarse ante los medios: miden las palabras para mantener el estado de ánimo y la esperanza de que el niño va a ser rescatado con vida. “Julen es nuestro hijo”,  dijo hace dos días el ingeniero coordinador de las excavaciones. Con ese mensaje avivaba el ánimo de todos y unía a los trescientos trabajadores y voluntarios que tratan de llegar hasta Julen.

He aquí uno de los pilares de la condición humana. Queda claro que en estos casos se hace necesario mantener vivo el pacto por la  esperanza, anteponer la fe a la razón, es decir, entrar en el umbral de lo religioso.

23.1.19  Pedro Mora Figueroa

Akil llora y canta. Por Pedro Mora (Zaragoza)

Por Pedro Mora Figueroa

Akil llora y canta
Chico más chico
a empezar…
la Cuarta avanza.
Unidos con un solo
corazón…
la Tercera canta.
En pie compañeros
de ilusiones…
la Segunda en
estruendo pasa.
Eslabón entre
alumno y profesor…
la Primera remata.
Akil, llorando por Úbeda en
Granada


De Lausana, batuta
y pluma en ristre,
Antonio Lara.
De Madrid con risas
y lanzas,
Mauriño, Puentes y
Aranda.
De Valencia,
Antonio, Andrés y Alfonso,
orlas, festejos y danza.
De Aragón y
Cataluña,
Mora, Florido y
Parra.
Akil, llorando por Úbeda en Granada


De Puerto Real,
Pepe Chaves, sin
falta.
De Híspalis,
sueños, feria y esperanza.
De Ubbadat al Arab
Bordés, Ruiz y Rafa.
De la vieja Cástulo
Sáez, Codina y
Ayala.
Akil,
llorando por Úbeda en Granada
 
El Rubio, Puerma y Amores,
de Córdoba la llana.
Ramírez Mena,
viene de Mojácar.
De El Rincón de
Málaga,
Bernardo, ni cede
ni se acobarda.
Y quién vendrá de
Granada,
Morales, Garrido o
Jaldo Plata.
Akil, llorando por Úbeda en
Granada


Miro por los
rincones de mi mapa,
y de todas partes
acuden
a estrenar el nuevo
himno
que ha compuesto
Lara.
A celebrar
cincuentenarios
entre recuerdos de
la infancia,
en la frontera del
paraíso,
en el Colegio de la
SAFA.
Úbeda jubilosa, Akil en Granada canta.

 

Pedro Mora (Zaragoza)

Úbeda recupera el San Juan Bautista niño, a los 77 años de su destrucción.

Úbeda recupera  el San Juan Bautista niño, a los 77 años de su destrucción.


Por: Pedro Mora

 Ahora que el estío nos mantiene en calma y la Comunidad AA anda en las perezas propias del verano, resumo esta noticia sobre Úbeda que El ABC difundía el pasado 7 de julio en su sección de Cultura.

El gran Miguel Ángel, pintor de la Capilla Sixtina, en plena juventud, antes de acometer el “Moisés”, la “Piedad” o el “David”, sus grandes obras, modeló una estatua de San Juan Bautista niño en mármol de
Carrara de 1,30 metros de altura. Pasó por varias manos hasta ser adquirido por el ubetense Francisco de los Cobos, Secretario Imperial de Carlos V, en 1537. La importante obra, depositada en El Salvador (un templo funerario), sufrió el efecto destructivo de la guerra en 1936 y, acabada ésta, se pudieron recuperar diecisiete trozos, algunos quemados.
Mediante un proceso técnicamente sofisticado  que arrancó en 1994, al final, la Fundación Casa Ducal Medinaceli, propietaria de la capilla de San Salvador, ha concluido la restauración de la obra en Italia.    
La Física nos tiene dicho que la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. El Arte es más flexible: las obras se crean y, si se deterioran o se destruyen, se pone en marcha el aparato de la restauración que, cuanto más costosa resulte, mayor valor adquirirá la
obra salvada. A partir de ahora, cuando visitemos Úbeda, habrá que hacer una visita a “San Juanito” al que en nuestro tiempo no pudimos conocer porque se hallaba a trozos en algún rincón olvidado.
                                               Pedro Mora (Zaragoza)