Un mundo al revés

Cada día quedo más desconcertado con lo que veo, observo y padezco en esta sociedad de la sobre información, los raros derechos (o deberes) y el marketing desaforado que nos acosa y derriba cual viento huracanado…
Empezaré contando lo que me ha ocurrido hoy y no sé si, al final, me iré por los trigos de Dios o, mejor dicho, por los Cerros de Úbeda que es de donde yo soy y tanto amo.
Determinado banco me manda un correo electrónico diciéndome que, con fecha próxima, me van a hacer un seguro de descubierto de mi cuenta bancaria (que yo nunca he pedido), con un montón de leyenda y particularidades, cobrando, como es lógico, lo que se tercie, porque nadie da nada gratis en nuestra sociedad actual. Y lo peor del caso no es eso, sino que dan por hecho y/o sentado que si no les digo o escribo un correo o carta con un NO, muy clarito y con celeridad, el seguro seguirá su curso con cobro trimestral adelantado. ¡Y se quedan tan panchos…!


Por eso, digo que parece que estamos en un mundo del revés, pues resulta que hacen o retuercen las leyes de manera que es el usuario el que debe enterarse de todo y decir NO, como si no tuviera otra cosa que hacer nada más que estar siempre pendiente de todo lo que le ofrecen por correo postal, teléfono, WhatsApp, correo electrónico…, dando por sentado el sí antes que el no al asunto del que se trate.
Y si hablamos de la venta o cesión de datos personales o particulares ya es que te despiporras. Das tus datos a una entidad bancaria o a la empresa que se tercie, pues se precisa para seguir adelante en el proceso emprendido (si no lo haces, no puedes finiquitarlo) y con la añagaza de la confidencialidad de tus datos personales firmas lo que quieren ellos y, luego, te están llamando por teléfono y acosando diariamente para que compres determinados artículos o servicios que ni te importan.
En lugar de legislar los políticos para beneficiar al ciudadano y defenderlo de las garras depredadoras del mercado y sus sicarios, lo dejan al desamparo para que caiga antes o después en sus manos…
¡Qué decir de la ley de los okupas que prima sobre el ciudadano normal que paga sus impuestos y cumple la ley y se ve desprotegido totalmente como tenga la mala suerte de que alguien entre en su casa con ganas de quedarse…!
Sevilla, 16 de noviembre de 2022.
Fernando Sánchez Resa

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