Estrenamos un nuevo año, aunque seguimos con las no tan novedosas ideas y/o costumbres que nos están imponiendo a marchas forzadas de un tiempo a esta parte. Todo es empoderamiento del nuevo-viejo poder disfrazado que, con sus múltiples tentáculos, nos abraza, asfixia y domina por todos lados.
Somos pequeños y obedientes peones de una súper estructura, no tan secreta, que intuimos y comprobamos cómo cada día nos envuelve y atenaza más «cariñosamente»…


Ante la apariencia de que quieren halagarnos y conformarnos, como cuando se avecina cualquier tipo de elecciones políticas, sindicales o del tipo que sean, para que cada cual sea libre de sus pensamientos, proyectos y acciones, puesto que nos van envolviendo y convenciendo de que no debemos protestar por nada ni ser renuentes en los objetivos que alguien nos marca…
¡Qué lejos queda ya la novela 1984 de George Orwell con esta fea y desagradable distopía que estamos viviendo y padeciendo, aunque ya nos lo auguraba…!
¿Seremos capaces, alguna vez, de emanciparnos y rebelarnos dejando de ser tiernos borreguitos de cualquier redil? ¿Alcanzaremos quizás la utopía que soñamos?
Tenemos todo un año para conseguirlo.
Sevilla, 29 de diciembre de 2022.
Fernando Sánchez Resa

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